viernes, 11 de abril de 2014

ESTUDIO CONFIRMA QUE EL DINERO NO IMPLICA LA FELICIDAD. PUBLICADO EN REVISTA "SCIENCE"

“La gente con un ingreso por sobre el promedio está relativamente satisfecha con su vida, pero es apenas un poco más feliz que otras personas, tiende a vivir más tensa y no pasa más tiempo en actividades particularmente agradables”


Investigadores estadounidenses encuestaron a 1.700 mujeres y concluyeron que se tiende a sobreestimar el poder de los ingresos en el bienestar general.

Si hasta ahora era de los que pensaba que el dinero hace la felicidad, despreocúpese. Un grupo de investigadores estadounidenses quiso averiguar cuánto influyen unos bolsillos llenos en tener una amplia sonrisa en la cara, y sus conclusiones apuntan a que este vínculo está sobredimensionado.
Quizás por eso algunos millonarios viven su vida tan a disgusto, mientras que personas que apenas ganan para sobrevivir confiesan ser felices.
Liderados por el premio Nobel de Economía 2002 el Psicólogo Daniel Kahneman, de la Universidad de Princeton, evaluo las respuestas de 1.700 mujeres, con diferentes niveles de ingresos, respecto a cuán felices se sentían. Y si bien la mayoría reconoció que una renta contribuye a un mejor bienestar, los investigadores encontraron que quienes reciben ingresos más altos no necesariamente lo pasan mejor.
“La gente con un ingreso por sobre el promedio está relativamente satisfecha con su vida, pero es apenas un poco más feliz que otras personas, tiende a vivir más tensa y no pasa más tiempo en actividades particularmente agradables”, dicen los autores de la investigación, en la que también participaron economistas y sicólogos de las universidades de California en San Diego, de Michigan y de Nueva York.
Para realizar la encuesta, se diseñó el “Método de la reconstrucción del día”, una herramienta que mide la calidad de vida según la satisfacción que se experimenta en diferentes momentos en cada jornada.
Al comparar las respuestas de quienes ganaban menos de US $20.000 al año (unos $11 millones) con las de aquellos que recibían más de US $100.000 ($55 millones), se vio que los primeros destinaban casi el doble de tiempo a actividades placenteras, como ver televisión o conversar con amigos. En cambio, los de mayores ingresos ocupaban gran parte de su día en actividades “obligatorias”, como el trabajo. Y cuando se trata de pasarlo bien, no es raro que recurran a actividades sencillas y nada costosas.
El estudio, que hoy aparece publicado en la revista “Science”, se suma a trabajos previos en los que se cuestiona la verdadera relevancia del dinero en la felicidad. De hecho, el profesor Kahneman precisa que si bien “los niveles de ingreso en países desarrollados han aumentado, los de felicidad no han experimentado un crecimiento similar”, e incluso han disminuido en algunos casos.
Los datos sugieren que, por lo general, los países más ricos son más felices que los pobres, pero una vez que se ha conseguido tener un techo, comida y ropa, el dinero extra no hace más feliz a la gente.

miércoles, 2 de abril de 2014

¡2 DE ABRIL: DÍA MUNDIAL DE CONCIENCIACIÓN DEL AUTISMO!

Hoy me gustaría dedicar esta entrada a todas aquellas personas que sufren Autismo o que viven esta realidad de cerca.

"El Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo no tiene por único objeto generar comprensión, es una llamada a la acción. Insto a todas las partes interesadas a participar en la promoción de los avances prestando apoyo a programas de educación, oportunidades de empleo y otras medidas que ayuden a hacer realidad nuestro ideal común de un mundo más inclusivo"



martes, 25 de marzo de 2014

CONVENIO CON FUNDACIÓN ALIMERKA PARA AYUDA A LA INSERCIÓN

FUNDACIÓN ALIMERKA financia un Programa de Apoyo a la Inserción  Socio-Laboral para Mujeres en Riesgo de Exclusión Social para que se desarrolle a lo largo del año 2014, mediante acciones de orientación, formación y búsqueda de empleo que faciliten a mujeres en situaciones desfavorables el acceso a mejores condiciones laborales y sociales.


domingo, 16 de marzo de 2014

¿REALMENTE NECESITAMOS TODO AQUELLO QUE DESEAMOS PARA SER FELICES?

Existe una historia que se explica en círculos budistas que ilustra la diferencia entre deseos y necesidades. Me parece que este concepto es esencial para la salud mental y la felicidad. Si todos tuviéramos este concepto presente viviríamos en una sociedad mucho más sana y feliz.


Un día, un hombre de traje oscuro se plantó delante de una casa y tocó el timbre.
-Hola. ¿En qué puedo ayudarle?- dijo el morador de la casa después de abrir la puerta.
-¿Es usted el señor Adam Smith?-inquirió el hombre del traje.
-Sí.
-¡Enhorabuena! Tengo que darle una maravillosa noticia: nuestra empresa ha realizado un sorteo entre los habitantes de este barrio y ha sido agraciado con este magnífico coche que tiene aquí delante-dijo el hombre con voz altisonante, apartándose para que se pudiese ver un flamante automóvil deportivo.
-Muchas gracias. ¡Qué alegría!
-Y no sólo eso. También le entregamos las llaves de un chalé en una playa caribeña-añadió el hombre del traje.
-¡Fenomenal!
-Y para terminar, le hago entrega de este maletín con un millón de euros. Hágame el favor de firmar aquí, y todo esto será suyo-sentenció el empleado de la empresa.
Smith firmó el recibo, dio las gracias una vez más y cerró la puerta tras de sí contento por lo recibido. Al día siguiente, sonó otra vez su timbre. Era, de nuevo, el hombre del traje oscuro:
-Señor Smith. No sé cómo decirle esto. ¡Hemos cometido un gravísimo error! Todos estos premios son de otro vecino, otro Smith que vive al final de la calle. Tenemos que llevarnos todo lo que le entregamos ayer.
-Ningún problema-y con la misma sonrisa serena y alegre del día anterior devolvió todo a su interlocutor.

domingo, 9 de marzo de 2014

La Ley de la Dependencia, en la cuerda floja

LEY DE DEPENDENCIA

Hoy, me gustaría hablaros de la ley de dependencia, ya que es un derecho al que cualquiera de nosotros como ciudadanos podemos acceder y lo considero de una grandísima importancia.


Dependencia: estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal”.

Todas las personas podemos encontrarnos en una situación de dependencia en un momento dado, ya sea de forma temporal o permanente; de ahí  la importancia de conocer esta ley y las posibilidades y ventajas que nos ofrece.
Podríamos decir que la ley de dependencia podría pasar a ser el cuarto pilar del Estado de bienestar (formado por los tres pilares básicos que son educación, pensiones y sanidad),  ya que, se añade ahora un nuevo desarrollo de los Servicios Sociales que, a través de las prestaciones ligadas a la Ley de dependencia, amplía y complementa la acción protectora del Sistema español de bienestar.

Objeto de la ley
Garantizar  la igualdad en el derecho a la promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia.
Beneficiarios
Personas que cumplan los siguientes requisitos:
  • Ser español
  • Residir en territorio nacional y haberlo hecho durante cinco años
  • Ser declarado "dependiente"
Prestaciones y servicios que ofrece la ley de dependencia
-Prestaciones del sistema
Ø  Servicios de prevención de las situaciones de dependencia y promoción de la autonomía personal
Ø  Servicio de Teleasistencia
Ø  Servicio de ayuda a domicilio
Ø  Servicio de centro de día y de noche
Ø  Servicio de Atención Residencial:
-Prestaciones económicas
Ø  Vinculada al servicio
Ø  Para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales
Ø  Prestación económica de asistencia personal

Reconocimiento de la ley de dependencia
Son las CCAA las que determinan los órganos de valoración de la situación de dependencia, que se realiza mediante un baremo de valoración de la dependencia, posteriormente se emitirá un dictamen sobre el grado y nivel de dependencia de la persona.
La situación de dependencia se clasifica en tres grados:
·         Grado I: Dependencia moderada.
·         Grado II: Dependencia severa.
·         Grado III: Gran dependencia.

Financiación del sistema
El sistema es financiado por las Administraciones Públicas, aunque habrá casos en los que los beneficiarios también aporten una pequeña cantidad según el tipo y coste del servicio y su capacidad económica personal.

Desgraciadamente, en la actualidad, esta ley sufre un gran recorte de su nivel mínimo. El resultado de todo ello, es la pérdida y la reducción de beneficiarios, de empleo y prestaciones y servicios. La Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales ha elaborado un estudio con los últimos datos del Sistema de Autonomía Personal y Atención a la Dependencia del que se desprende que una persona deja de ser atendida cada diez minutos y cada media hora un trabajador pierde su empleo. Los números hablan por sí solos.